17 noviembre 2010

PUEDES VENCER LA TENTACIÓN:


PUEDES VENCER LA TENTACIÓN

“Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo, según nuestra semejanza, pero sin pecado”. Hebreos 4:15

La tentación no tiene favoritos. Todos los seres humanos son su objetivo: hombres y mujeres, adultos y niños, casados y solteros. Incluso el Hijo de Dios fue tentado en todas

las cosas. Jesús siempre entendió las intenciones del enemigo y nunca permitió que lo apartara de la fidelidad y el amor de su Padre.

Jesús es nuestro ejemplo supremo. El nos enseña cómo luchar contra la tentación y nos promete poder para vencerla. Experimentó en carne propia lo que significa ser tentado. Se hizo semejante a nosotros, sujeto a las mismas debilidades que nosotros; por lo tanto, entiende perfectamente cómo nos sentimos bajo el peso de la tentación.

La tentación no es pecado, pero sí una amenaza. Al luchar contra la tentación debemos

recordar alguno principios que nos ayudarán a salir victoriosos:

Primero: No confrontes solo la tentación. Jesús ha prometido estar siempre a tu lado. Mantén a Jesús en tu mente y todo pensamiento pecaminoso huirá.

Segundo: Asegúrate de tener siempre puesta la armadura de Dios. Solo venceremos con las armas del Todopoderoso. Estas son:

· El cinturón de la verdad, que es la integridad.

· La coraza de la Justicia, que es la justicia practicada.

· Las sandalias, que significan el evangelio de la paz, el gozo de sentirse seguro en Cristo.

· El escudo de la fe, que es la firme adhesión a la verdad revelada.

· El yelmo de la salvación, que significa la seguridad de la salvación presente y futura.

· La espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios.

Tercero: Nunca puedes sorprender a Dios. El sabe de antemano qué harás, qué decisiones tomarás, el pecado que cometerás, y, aún así, te ama.

Meditemos en lo siguiente: Vive hoy como un vencedor. Jesús está contigo. En su fuerza serás victorioso. Puedes decir “No” a la tentación porque él está en tu corazón. Ocupa tu lugar como hijo de Dios y reclama su fuerza y su victoria.

(Tomado de: Siempre gozosos)

QUE DIOS TE BENDIGA

2 comentarios:

Ana Satiel dijo...

Buen articulo n.n

Jeimy Jimenez dijo...

WAooooo asi es.... eso es dificil pero con Dios todo lo podemos, Amen